¡Golpe al robo de netbooks del Conectar Igualdad: recuperaron 1.800 en allanamientos en Buenos Aires!

En un operativo impecable, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) recuperó este lunes 1.800 notebooks del programa Conectar Igualdad, que habían sido desviadas de manera ilegal desde una fábrica en Carlos Spegazzini, Ezeiza. Los allanamientos simultáneos se dieron en la Ciudad de Buenos Aires, Hurlingham y otros puntos del conurbano, donde incautaron diez pallets repletos de computadoras con el escudo nacional y el logo del Ministerio de Educación, además de tarjetas SIM, celulares y documentación clave. La pesquisa, a cargo del fiscal Carlos Hassan de la UFI N°02 de Ezeiza, arrancó por una denuncia de un encargado de la empresa por un faltante masivo durante 2025, y apunta a un ex empleado como el principal sospechoso que despachaba los equipos a depósitos clandestinos.

Este escándalo sacude al Conectar Igualdad, el emblema educativo lanzado en 2010 por Cristina Fernández de Kirchner para entregar netbooks a estudiantes de secundarias públicas, educación especial y docentes, con el fin de achicar la brecha digital y promover la inclusión tecnológica. El plan, que distribuyó millones de dispositivos en su pico, incluyó conectividad, formación docente y contenidos educativos, convirtiéndose en la primera computadora para miles de estudiantes en hogares humildes. Pero no fue lineal: bajo Macri mutó a «Aprender Conectados» y «Juana Manso», con entregas limitadas por la pandemia, y recién con Perczyk se relanzó ampliado, sumando plataformas como Educ.ar y el Sinide.

Los equipos robados, destinados a chicos de escuelas públicas de todo el país, terminaron en manos privadas en lugar de llegar a sus dueños legítimos, lo que configura un delito de defraudación a la administración pública. Fuentes judiciales confirmaron que el imputado usó su posición en la fábrica para desviar el stock durante el año pasado, almacenándolo en dos propiedades de Hurlingham y su domicilio en Capital. La PSA, con fotos de pallets apilados que circularon en redes, demostró eficiencia: todo lo secuestrado vuelve ya a la planta logística de Spegazzini para reinsertarse en el circuito oficial.

El caso reaviva debates sobre la gestión de fondos públicos en programas masivos como este, que históricamente enfrentó críticas por logística y mantenimiento, pero que exministros como Trotta y Finocchiaro defendieron por su impacto en la educación digital durante la cuarentena. Mientras la investigación avanza bajo Hassan, queda claro que la PSA frenó un golpe al erario: esas 1.800 netbooks podrán ahora cumplir su misión de empoderar a estudiantes vulnerables.

En tiempos donde la conectividad es clave para no quedar afuera, este recupero es un alivio para el Ministerio de Educación y un mensaje firme contra la corrupción. ¿Cuántos más casos como este acechan en la cadena de distribución? La Justicia tiene la pelota para esclarecerlo todo.

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