¡Che, boludo, otra vez la noche se tiñó de sangre en Batán! Lucas Nahuel Larroque, un pibe de 30 años, la palmó a patadas a la salida del boliche Momentos, nomás por meterse a separar una pelea entre dos minas. El video que circula por las redes es demoledor: el tipo cae al piso, le meten una patada en la cabeza que lo deja knock out, y ahí nomás, mientras un patrullero mira de reojo. Esto pasó el domingo a la mañana, cerca de Mar del Plata, y ya explotó el quilombo en todo el país, recordando el salvajismo de Villa Gesell con Fernando Báez Sosa.
El fiscal interino Leandro Arévalo ya le cargó la responsabilidad al pendejo Lautaro Galván Vieytes, de 18 añitos, imputado por homicidio agravado por alevosía. Las cámaras lo muestran clarito: es el que lo agarra de sorpresa, lo tumba y le clava la patada mortal, tomando carrera como si fuera un rugbier enloquecido. Por ahora, la Justicia va solo contra él, aunque hay rumores de otro que lo habría tocado primero, pero faltan pruebas. El tipo se negó a declarar y se come perpetua en banda. No tenía antecedentes graves, pero andaba en la mira de la Justicia Juvenil.
Acá entra en escena el abogado estrella, Fernando Burlando, el mismo que bancó a la familia de Báez Sosa hasta el final. Se presentó como particular damnificado por la familia de Larroque y tiró un paralelo filoso: «Es imposible no establecer simetrías», dijo en Infobae en Vivo, comparando la impunidad de los agresores y el olor a salvajismo que apesta igual. Insistió en que un patrullero solo no frena a estos animales: «Los hechos se desencadenan con una velocidad tal que la intervención se vuelve muy difícil».
Burlando no se quedó en la bronca y apuntó al corazón del problema: la noche argentina es un descontrol total, con empresarios de boliches forrándose la panza sin poner un mango para la seguridad. «En 2026 no podemos pensar en la no responsabilidad de quienes hacen mucha plata durante la noche», largó, proponiendo que paguen ambulancias, prevención y todo el paquete. «No importa si pasó afuera, también el responsable sos vos», remató, pidiendo regulación ya mismo.
Y ni hablemos de la manga de testigos que filma y no hace ni cagando: la novia de Larroque contó que pedía ayuda a los gritos, pero «todos estaban filmando». Facundo Kablan, en el programa, lo clavó: «Está bien filmar para el registro, pero debería intervenir la policía o, si no, uno como ciudadano». El boliche Momentos ya tiene historial negro: en 2023, otro pibe de 22 se comió una golpiza igual y en 2021, un ebrio le prendió fuego a un auto. Batán clama por Estado presente, che, porque esta violencia nocturna nos está carcomiendo el alma argentina.