El Municipio de Tigre ha implementado el Programa de Emergencia Invernal (PEI), una política pública diseñada para mitigar el impacto de la ola de frío en los vecinos en situación de vulnerabilidad, especialmente aquellos que viven en la calle. Este dispositivo opera durante los meses de junio a septiembre y se activa cada temporada invernal ante el descenso de las temperaturas, con el objetivo de brindar contención, abrigo y un acompañamiento integral a las personas que no tienen un techo seguro.

El plan se basa en un relevamiento territorial inicial, a través del cual se identifican los puntos del distrito donde se encuentran personas en situación de calle o con necesidades urgentes relacionadas con el frío. A partir de ese diagnóstico, móviles municipales recorren de manera sistemática esos lugares durante la semana, acercando recursos y articulando con distintas áreas del Estado local. Esta presencia en el territorio busca no solo ofrecer ayuda inmediata, sino también construir un vínculo de confianza que permita abordar problemáticas más profundas asociadas a la vulnerabilidad social.

En cada visita, los equipos brindan asistencia directa, que incluye la entrega de viandas de alimentos, ropa, frazadas y otros elementos de abrigo para enfrentar las bajas temperaturas. Además, se realiza una evaluación primaria de la situación de cada persona y se interviene según sus necesidades específicas, coordinando con las áreas correspondientes del Municipio cuando se detectan casos que requieren atención sanitaria, acompañamiento psicosocial u otros tipos de apoyo institucional. La lógica del programa combina la respuesta urgente ante el frío con una mirada integral sobre las condiciones de vida de los vecinos asistidos.

El PEI también cuenta con el acompañamiento de organizaciones comunitarias, que se suman al dispositivo para reforzar la contención y ampliar la capacidad de ayuda. Estas entidades sociales colaboran en la detección de casos, la distribución de elementos de abrigo y la construcción de redes de apoyo para las personas en mayor riesgo. Según la información oficial, esta articulación entre el Municipio y la comunidad permite sostener el programa a lo largo de los años y adaptarlo a las distintas olas de frío que se registran en la región.

Como parte central de la estrategia, el Municipio ofrece el ingreso al Refugio Municipal, un espacio que opera todos los días de 19:00 a 7:00 horas y brinda un lugar seguro para pasar la noche. Quienes acceden al refugio cuentan con el acompañamiento de un equipo técnico orientado a la contención, la evaluación de cada caso y la integración de los recursos institucionales necesarios. El dispositivo está compuesto por operadores sociales, móviles y el equipo de Emergencia Social, responsables de las tareas de asistencia y de la operación territorial durante la temporada invernal. De este modo, Tigre apunta a que la atención frente al frío sea el punto de entrada a un proceso más amplio de inclusión y protección social.

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