Axel Kicillof volvió a centrar la salud pública en la política bonaerense con la inauguración de un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud en Castelar, partido de Morón, denominado «Papa Francisco». La apertura del establecimiento es parte del plan provincial para fortalecer la red sanitaria de cercanía y se inscribe en una serie de obras similares que el gobernador ha liderado en distintos municipios. Durante el acto, Kicillof destacó que su gestión busca garantizar el acceso a la atención médica sin importar la capacidad económica de cada vecino, en un contexto de tensiones con el Gobierno nacional y la discusión sobre el rol del Estado en las políticas sociales.
El nuevo centro se encuentra en el barrio 20 de Junio y fue construido con una inversión aproximada de 556 millones de pesos, según datos oficiales. El edificio está diseñado para ser una puerta de entrada al sistema de salud, con servicios de atención general, odontología, ginecología y salud mental, además de espacios para promoción y prevención sanitaria. Estas características lo sitúan en la lógica de los “hospitalitos de barrio” que la Provincia impulsa: dispositivos de mediana complejidad orientados a aliviar la demanda de los hospitales y acercar servicios y profesionales a zonas que tradicionalmente dependían de salas pequeñas o debían trasladarse varios kilómetros para recibir atención.
En su discurso, Kicillof mencionó que la «verdadera libertad» consiste en que las personas puedan acceder a un centro de salud «tengan o no los recursos», marcando una diferencia clara con las políticas de ajuste y descentralización de responsabilidades que atribuye al Ejecutivo nacional. El gobernador enmarcó la obra de Castelar dentro de un esquema más amplio: mencionó que su gestión ha inaugurado más de 200 centros de atención primaria y dispositivos comunitarios en la provincia, incluidos nuevos espacios de salud mental en distritos como Berisso y Trenque Lauquen. La consigna oficial es avanzar hacia un sistema de salud «integrado y organizado en niveles de atención», en el que los CAPS sean el primer eslabón para consultas, seguimientos y controles regulares.
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, acompañó la inauguración y destacó que el centro de Castelar es el número 208 dentro del plan de ampliación de la atención primaria emprendido por la cartera provincial. Según el funcionario, cada nueva obra de este tipo expresa la “convicción de acercar el Estado a cada barrio para garantizar un acceso más equitativo” a la salud pública. La estrategia incluye la incorporación de equipamiento, tecnología para historias clínicas integradas y espacios de usos múltiples que permitan articular tareas sanitarias con actividades comunitarias, como ya sucede en centros abiertos recientemente en localidades como Gerli, Monte y Junín.
La inauguración en Morón también tuvo un componente político, alineado con el perfil que Kicillof ha estado construyendo en el interior y el conurbano: el gobernador insiste en mostrarse «subido a la gestión» y utiliza cada corte de cinta para reforzar la idea de que, incluso en un escenario de recortes nacionales, la Provincia mantiene la inversión en infraestructura pública. La apertura del CAPS «Papa Francisco» se suma a una red de centros de salud, comunitarios y de salud mental que buscan responder a demandas históricas de los sistemas locales y, al mismo tiempo, proyectar la marca de gestión sanitaria como uno de los pilares de la construcción política del mandatario bonaerense.