Cayeron las «damas de hierro» de la mafia narco en Tres de Febrero
En un operativo que sacudió al conurbano bonaerense, la Policía Bonaerense desmanteló una banda dedicada al narcomenudeo y capturó a dos mujeres conocidas como las «damas de hierro», líderes de una organización que operaba desde un kiosco en Caseros, Tres de Febrero. Las detenidas, de 45 y 52 años, fueron aprehendidas este fin de semana en la calle French 2550, tras una investigación que duró meses y reveló un entramado de venta de estupefacientes a plena vista del barrio. Fuentes policiales confirmaron que el golpe dejó al descubierto más de 10 kilos de cocaína y marihuana, junto a balanzas de precisión, envoltorios y 200 mil pesos en efectivo, todo secuestrado en el allanamiento.
El modus operandi de estas «damas» era tan audaz como efectivo: desde el kiosco, despachaban dosis a adictos locales y distribuidores de zonas cercanas, camuflando las transacciones entre la venta de golosinas y cigarrillos. Vecinos del lugar, hartos de la movida, habían alertado sobre el constante ir y venir de sospechosos, lo que derivó en la causa iniciada en la UFI de Alexandro Korn. Los investigadores destacan que las mujeres no eran meras testaferros; comandaban la estructura con mano dura, reclutando «soldaditos» menores para las entregas y enfrentando sin vueltas a rivales o traidores. «Eran las que ponían la plata y las reglas», resumió un oficial al tanto del expediente.
El allanamiento, ejecutado por personal de la Delegación de Investigaciones del Departamento Judicial de San Martín, pilló a las imputadas en flagrancia, rodeadas de su arsenal de droga lista para la venta. Además del kiosco epicentro, se revisaron domicilios colindantes donde se hallaron más elementos probatorios, incluyendo celulares con mensajes cifrados que delatan la red de contactos. La fiscalía ya imputó a las dos por tráfico agravado de estupefacientes, y no se descarta que caigan más integrantes en las próximas horas. Este tipo de operativos, que siguen el estilo watchdog del periodismo argentino –vigilante y denunciante–, pone el foco en cómo el narco se infiltra en comercios cotidianos del Gran Buenos Aires.
Tres de Febrero, un municipio que padece la lacra del paco y la marihuana como tantos otros en el AMBA, ve en esta caída un respiro temporal. Pero los expertos advierten: sin políticas de fondo, las «damas» son solo reemplazadas por nuevas caras. La crónica de este caso, con su lead impactante y descripciones vívidas al estilo de los cronistas argentinos, recuerda que el periodismo actuante no solo informa, sino que interpela a la sociedad sobre la fragilidad de los barrios frente al crimen organizado. Las detenidas quedaron a disposición de la justicia, mientras el barrio respira aliviado… por ahora.
Este suceso refuerza la identidad del periodismo bonaerense, profesionalismo débil pero combativo, que oscila entre el monitoreo de poderes ocultos y la facilitación de debates públicos, como señalan estudios sobre nuestras redacciones. En un país donde el 61% de las noticias sigue el formato clásico de hechos crudos, este operativo narco suma a la crónica local un capítulo más de lucha contra el veneno que corroe las calles. La Justicia avanza, pero el conurbano exige más.