Una banda acusada de múltiples robos bajo la modalidad de «viuda negra» fue desarticulada en las últimas horas tras una serie de allanamientos realizados en la Ciudad de Buenos Aires y en la localidad de Castelar, partido de Morón. La organización, integrada por al menos tres hombres mayores de edad y una adolescente, está sospechada de engañar a sus víctimas en boliches porteños, drogarlas y luego desvalijar sus viviendas. La pesquisa, que se extendió durante varias semanas, permitió reconstruir el modus operandi de los delincuentes y llegar hasta los domicilios donde se escondían y donde, según los investigadores, se planificaban los ataques.

La causa se originó a partir de un hecho ocurrido el pasado 6 de junio, cuando dos hombres conocieron a dos mujeres en un boliche del barrio porteño de Palermo. De acuerdo con la reconstrucción judicial, tras ganar la confianza de las víctimas durante la noche, las mujeres los acompañaron hasta su departamento y allí se concretó el golpe: los habrían drogado para que quedaran inconscientes y, una vez sin resistencia, se apoderaron de dinero, teléfonos celulares, objetos de valor y otros elementos personales. La denuncia de ese episodio fue el punto de partida para una investigación que luego revelaría que no se trataba de un caso aislado, sino de una modalidad delictiva repetida en distintas oportunidades con distintas víctimas.

La División Investigaciones Comunales 14 de la Policía de la Ciudad tomó el caso y comenzó a seguir el rastro de las sospechosas mediante análisis de cámaras de seguridad, antenas de telefonía y movimientos de las tarjetas sustraídas. A partir de estas tareas se identificaron presuntos colaboradores masculinos que, según la hipótesis de los investigadores, actuaban como apoyo logístico y se encargaban de recepcionar, reducir y distribuir los bienes robados. Las tareas de inteligencia derivaron en la localización de posibles refugios tanto en la Villa Zavaleta, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, como en Castelar, donde la banda habría montado una base operativa para coordinar parte de sus golpes.

Con esos elementos, la Justicia ordenó una serie de allanamientos simultáneos en ambos territorios, que culminaron con la detención de tres hombres y una adolescente acusados de integrar la organización criminal. En los procedimientos se incautaron teléfonos celulares, documentación de interés para la causa y distintos objetos que se sospecha provienen de los robos denunciados. Los cuatro detenidos quedaron a disposición del fiscal interviniente, que deberá avanzar ahora en la imputación formal por robos agravados y evaluar si corresponde sumar cargos vinculados al uso de sustancias para anular la voluntad de las víctimas.

Los investigadores no descartan que existan más damnificados que aún no denunciaron hechos similares, por lo que la causa se mantiene abierta y no se descarta que se ordenen nuevas medidas y detenciones en los próximos días. La modalidad “viuda negra” —en la que se utilizan el engaño y la seducción para ingresar a los domicilios o acercarse a las víctimas, y luego se las droga para cometer el robo— viene siendo objeto de especial atención por parte de las autoridades, que advierten sobre el creciente uso de este método en la noche porteña. En el caso de Castelar, la caída de esta banda supone un golpe significativo a una organización que, según las fuentes consultadas, combinaba la presencia de menores de edad con adultos en roles jerárquicos, y que habría encontrado en la frontera entre Capital y el conurbano oeste un terreno fértil para sus actividades.

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