El episodio ocurrió en Merlo y concluyó en Morón, donde un hombre tomó un colectivo de la línea 216 estacionado en la terminal, lo condujo durante varios kilómetros y permitió que los pasajeros subieran como si se tratara de un servicio habitual. El incidente salió a la luz cuando la unidad rozó a otro colectivo de la misma empresa y fue interceptada posteriormente por la policía.
Según la reconstrucción policial, el sospechoso abordó la unidad alrededor de las 6:30 en la terminal y salió conduciendo sin ser el chofer asignado. Durante el trayecto, pasó por Pontevedra y el centro de Morón, siguiendo parte del recorrido acostumbrado de la línea.
La situación causó sorpresa debido a la conducta del individuo, que incluso transportó pasajeros antes de ser detenido. Frente a la policía, explicó su accionar con una frase llamativa: dijo que quería “cumplir su sueño de ser colectivero”.
La investigación está en manos de la Fiscalía N° 2 de Morón, dirigida por Fernando Capello, quien ordenó una evaluación psiquiátrica para determinar si el acusado es imputable. Esta pericia será crucial para establecer si comprende la gravedad de lo ocurrido y si puede responder penalmente por el hecho.
Mientras tanto, el colectivo sufrió daños en la carrocería por el recorrido y el roce con otra unidad de la empresa. El vehículo fue devuelto a la compañía para que realice las reparaciones necesarias.