La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, encabezó en el distrito una serie de actividades culturales, educativas e institucionales centradas en la identidad comunitaria y la defensa de la soberanía nacional. En la Plaza Mariano Moreno condujo el izamiento de la Bandera por el Día de la Independencia y utilizó este marco para articular un mensaje político que vinculó la historia patriótica con las tensiones económicas y sociales actuales. La jornada, atravesada por referencias a la situación del país y al rol de los gobiernos locales, se enmarcó en la estrategia de la jefa comunal de reforzar su presencia territorial mientras amplifica su perfil dentro del peronismo bonaerense.
Durante el acto central por el 9 de Julio, Fernández llamó a recuperar el sentido profundo de la independencia como ejercicio concreto de defensa de los recursos estratégicos del país. Según su planteo, las discusiones contemporáneas sobre deuda, ajuste y privatizaciones no pueden desligarse de la tradición histórica que enfrentó intentos de subordinación política y económica. La intendenta remarcó que los municipios del conurbano son hoy una primera línea de contención frente al impacto del modelo económico nacional, con sistemas de salud, educación y asistencia social desbordados por la crisis. En ese contexto, reivindicó el papel de las organizaciones comunitarias y de los movimientos sociales como soporte cotidiano de la gobernabilidad en los barrios populares.
Las actividades desarrolladas en Moreno incluyeron propuestas culturales y educativas que buscaron vincular la fecha patria con la realidad de las escuelas, los centros culturales y las instituciones locales. Hubo presentaciones artísticas, intervenciones de docentes y comunidad educativa, y espacios de reflexión sobre el significado de la independencia para las nuevas generaciones. La intendenta utilizó estos encuentros para insistir en la idea de que la identidad nacional se construye también desde las periferias urbanas, donde se concentran los efectos más crudos de la desigualdad. En su discurso, conectó esa perspectiva con la propia trayectoria de Moreno como partido históricamente relegado en materia de infraestructura y servicios, pero con fuerte tradición de organización comunitaria.
Políticamente, la agenda pública de Fernández en Moreno se da en paralelo a su creciente proyección dentro del peronismo provincial. Referente del Movimiento Evita y primera mujer en gobernar el distrito, la intendenta viene de consolidar su poder local con sucesivos triunfos electorales que la ubicaron entre las dirigentes más votadas del conurbano bonaerense. En los últimos meses, se ha mostrado como una figura que busca diferenciarse de La Cámpora y del armado que responde directamente al gobernador Axel Kicillof, al tiempo que sostiene un alineamiento explícito con Cristina Fernández de Kirchner en la disputa por la conducción del PJ. El despliegue de actos masivos en Moreno, como el reciente homenaje a Eva Perón bajo el lema “Evita eterna”, funciona como plataforma para ensayar un discurso de alcance provincial sin descuidar la gestión municipal.
En sus intervenciones públicas, Fernández combina la narrativa de la independencia y la soberanía con críticas directas al Gobierno nacional por el retiro de recursos y el impacto del ajuste en los territorios populares. Ha denunciado la disminución de fondos para seguridad y obra pública, mientras reivindica la decisión de su administración de priorizar inversión municipal en infraestructura básica y en políticas sociales. La intendenta sostiene que el conurbano tiene una “dimensión ancestral” basada en la comunidad, y que esa trama social es hoy el principal dique de contención frente al avance de la pobreza y la violencia. En esa clave se inscribe el mensaje que llevó a la Plaza Mariano Moreno: la independencia, afirmó, no es solo una efeméride, sino una disputa vigente por quién decide sobre los recursos del país y cómo se garantiza la dignidad cotidiana en lugares como Moreno.