El Camino de la Reconquista es una nueva propuesta histórica, turística y cultural impulsada por los municipios de San Martín, Tigre, San Isidro y Vicente López para conmemorar los 220 años de la recuperación de Buenos Aires durante las primeras invasiones inglesas de 1806. A partir de un trabajo conjunto, los distritos del norte del Conurbano bonaerense buscan rescatar el protagonismo que tuvieron estos territorios en aquella gesta, transformando escenarios clave de la resistencia criolla en un circuito guiado para vecinos, estudiantes y visitantes.

El programa fue presentado en San Martín, en la Chacra Pueyrredón de Villa Ballester, donde el intendente Fernando Moreira encabezó el lanzamiento acompañado por sus pares de Tigre y San Isidro, y por el secretario de Gobierno de Vicente López. La elección del lugar no es casual: en esa zona se encontraba la histórica Chacra de Perdriel, escenario del primer combate de resistencia contra los invasores ingleses el 1° de agosto de 1806, antecedente directo de la posterior reconquista de la ciudad. En su discurso, Moreira subrayó que el Camino de la Reconquista permitirá “descubrir distintos lugares de San Martín y del Conurbano que fueron escenario de la resistencia nacional”, y que la iniciativa apunta tanto a la difusión del patrimonio histórico como al fortalecimiento de la identidad regional.

El circuito propuesto recorre una serie de puntos que, hace 220 años, fueron parte del itinerario seguido por las milicias que se organizaron para recuperar Buenos Aires. El recorrido comienza en Los Caseríos de Perdriel, dentro de la Chacra Pueyrredón en Villa Ballester, y continúa por la Chacra de la familia Márquez en Villa Adelina, ambos sitios vinculados a la figura de Juan Martín de Pueyrredón, líder de los gauchos y paisanos que se alzaron contra los ingleses. Luego el Camino se interna en Tigre, donde se visita la Plaza D.M. Cazón y el Museo de la Reconquista, espacio que recuerda el desembarco de Santiago de Liniers el 4 de agosto de 1806, punto de partida de la marcha hacia la ciudad ocupada.

Tras su paso por Tigre, el circuito se adentra en San Isidro, donde la Plaza de San Isidro recuerda el lugar de reunión de los hombres que se sumaron a las fuerzas de Liniers bajo las órdenes de Pueyrredón. Finalmente, el Camino llega a Vicente López, con una parada en la Plaza Adolfo Vienni y otros hitos que marcan el trayecto de las tropas que avanzaron hacia los Corrales de Miserere —la actual Plaza Once—, escenario de los combates decisivos que culminaron con la rendición británica el 12 de agosto de 1806. En su conjunto, estas estaciones integran una red de “hitos de la Reconquista” ya reconocidos por la provincia y diversos organismos históricos, que ahora se ordenan en un circuito accesible y señalizado.

Como propuesta turística y educativa, el Camino de la Reconquista se organiza en visitas guiadas por especialistas, que explican el contexto de las invasiones inglesas, el rol de los criollos y la importancia estratégica de cada sitio visitado. Según lo anunciado, los recorridos parten todos los jueves a las 9 de la mañana desde la Plaza Central de San Martín, y requieren inscripción previa por vía digital. Los municipios destacan que la iniciativa está pensada tanto para vecinos como para escuelas, y que se complementará con material didáctico, señalética específica y actividades culturales en los distintos puntos del circuito, con el objetivo de que la historia de la Reconquista deje de ser un capítulo concentrado en el casco histórico porteño y se reconozca la participación decisiva de la región norte del Gran Buenos Aires.

Detrás del lanzamiento hay también una lectura política y simbólica. En un contexto de debates contemporáneos sobre la soberanía y la memoria histórica, los funcionarios remarcan que recordar la Reconquista de Buenos Aires implica recuperar el ejemplo de una resistencia popular y regional frente a una potencia extranjera. Al trazar este Camino de la Reconquista y articular la participación de San Martín, Tigre, San Isidro y Vicente López, los municipios buscan consolidar una identidad compartida basada en aquel episodio fundacional: el momento en que milicias improvisadas, gauchos y vecinos organizaron, desde estas mismas localidades, la marcha que terminó devolviendo la ciudad de Buenos Aires a manos criollas después de 49 días de ocupación británica.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *