Un hombre de 89 años y su hija de 62 fueron encontrados muertos dentro de una vivienda de Morón, en el oeste del conurbano bonaerense, en un caso que conmociona al barrio y que la Justicia investiga bajo la carátula de «averiguación de causales de muerte». Los primeros indicios apuntan a un posible escape de gas vinculado al funcionamiento de una estufa a garrafa, aunque las causas exactas se conocerán recién después de las autopsias ordenadas por la fiscalía.
El hallazgo se produjo en una casa ubicada en la calle Anunciación al 3500, donde residían las víctimas. Según fuentes policiales, el operativo comenzó luego de que un familiar –un sobrino del propietario de la vivienda– se comunicara con la Policía al notar que llevaba varios días sin poder hablar con ellos. Al arribar al lugar, los efectivos de la comisaría 4ª de Morón percibieron un fuerte olor proveniente del interior del domicilio, lo que reforzó la preocupación sobre lo que podía haber sucedido. Con la autorización del familiar, los agentes ingresaron por la fuerza a la propiedad.
Dentro de la casa, la escena que encontraron confirmó las peores sospechas. En la habitación principal, el hombre de 89 años yacía sin vida sobre la cama, mientras que el cuerpo de su hija se encontraba tendido junto al colchón, sobre el suelo. Una médica del SAME de Morón constató que ambos cadáveres presentaban varios días de descomposición, lo que indica que las muertes se habrían producido varios días antes del ingreso policial. Peritos de la Policía Científica revisaron los cuerpos y determinaron que no presentaban heridas visibles, aunque el avanzado estado de putrefacción dificultaba una evaluación superficial más precisa.
Durante las pericias, los especialistas hallaron una estufa a garrafa a los pies de la cama, un elemento que rápidamente pasó a ser clave en la investigación. Los investigadores analizan si un escape de gas generado por ese artefacto pudo haber provocado las muertes por inhalación, hipótesis que coincide con la ausencia de signos de violencia y con el contexto en que fueron encontrados los cuerpos. En principio, no se observaron indicios que permitan sospechar la intervención de terceras personas, ni elementos que orienten la pesquisa hacia un hecho criminal. Sin embargo, hasta tanto se conozcan los resultados de las autopsias, la causa continúa bajo la figura de averiguación de causales de muerte, una calificación preventiva habitual en este tipo de casos.
La investigación quedó en manos de la fiscal Silvana Bonini, titular de la UFI Nº 1 del Departamento Judicial de Morón, quien ordenó el traslado de los cuerpos a la morgue para la realización de los estudios forenses correspondientes. Los resultados de esas autopsias serán determinantes para confirmar o descartar la hipótesis del escape de gas y esclarecer si hubo algún otro factor –como problemas de salud preexistentes o fallas técnicas adicionales en la instalación– que haya contribuido al desenlace fatal. En el barrio, en tanto, el caso generó consternación entre los vecinos, quienes señalaron que la vivienda solía permanecer cerrada y que la rutina de la familia había pasado inadvertida hasta que el fuerte olor y la presencia policial revelaron la tragedia.