El partido bonaerense de Escobar ha implementado una nueva herramienta para enfrentar uno de sus problemas ambientales más persistentes: la formación de microbasurales en la vía pública. Se trata de la Patrulla Ambiental, un dispositivo específico de control y prevención que refuerza la estrategia municipal para combatir el arrojo clandestino de residuos, ordenar el espacio urbano y mejorar la calidad de vida en los barrios. La iniciativa combina presencia territorial, tecnología, sanciones económicas y un esquema de limpieza intensiva que busca atacar el problema desde varios frentes al mismo tiempo.
Según informó el Municipio, la nueva Patrulla Ambiental está integrada por 20 agentes que recorrerán las calles con la misión de detectar, disuadir y sancionar a quienes arrojen basura de manera ilegal. Para diferenciarse del resto de las fuerzas y dotar de identidad propia al cuerpo, los inspectores utilizarán un uniforme verde característico, asociado a la temática ecológica y al cuidado del ambiente. El dispositivo cuenta además con un móvil y 11 motos de despliegue rápido, respaldados por un sistema de monitoreo que permite actuar con mayor eficacia ante denuncias vecinales o situaciones detectadas en tiempo real. Todo este equipamiento demandó una inversión superior a 167 millones de pesos.
La creación de la Patrulla Ambiental no se da en forma aislada, sino que se complementa con un esquema ya en marcha de limpieza y mantenimiento del espacio público. Desde hace meses funciona una cuadrilla especializada formada por nueve operarios y tres camiones almeja, vehículos equipados con una pinza mecánica capaz de levantar grandes volúmenes de residuos en menos tiempo que los camiones tradicionales. Gracias a este equipo operativo, y a partir de una inversión cercana a 960 millones de pesos, el Municipio asegura haber resuelto 769 reclamos vecinales en apenas cuatro meses, la mayoría vinculados a la presencia de microbasurales y acumulaciones de basura en distintos puntos del distrito.
El intendente —citado por el portal Zona Norte Hoy— destacó que la política oficial combina tres ejes: educación, prevención y sanción. Por un lado, se insiste en la necesidad de concientizar a la población sobre el impacto ambiental y sanitario que genera tirar residuos en la calle, tanto en términos de contaminación como de obstrucción de desagües y riesgo de inundaciones, una problemática que el propio municipio ha vinculado con la basura acumulada en arroyos y cursos de agua. Al mismo tiempo, se refuerza la presencia del Estado con controles específicos y se aplican multas severas a quienes violen las normas, en línea con la postura oficial que considera el arrojo de residuos en la vía pública una práctica ilegal que afecta a toda la comunidad.
La labor de la Patrulla Ambiental y de las cuadrillas de limpieza tiene un foco particular en los barrios populares de Garín y Maquinista Savio, donde se ejecutan tareas continuas de erradicación de microbasurales. En paralelo, el municipio desarrolla programas como “Día Verde: Limpieza y Conciencia”, jornadas de intervención en distintos puntos del distrito donde se identifican y limpian focos de basura, se recuperan espacios públicos y se busca involucrar a vecinos y vecinas en la denuncia de quienes arrojan residuos de forma irresponsable. En esas acciones recientes, la Municipalidad informó la recolección de cientos de miles de kilos de residuos en localidades como Matheu, Garín y Belén de Escobar, lo que da dimensión del problema que se intenta revertir.
Con la puesta en marcha de la nueva Patrulla Ambiental, Escobar profundiza una política de control ambiental y prevención de la contaminación que incluye operativos en barrios, vigilancia sobre el transporte de carga de residuos y sanciones a quienes generen basurales ilegales o microbasurales. El objetivo oficial es claro: erradicar estos puntos de acumulación clandestina, ordenar el espacio público y consolidar una cultura ciudadana que vea en el cuidado del ambiente una responsabilidad compartida entre el Estado y la comunidad.